En este primer análisis visitaremos un pueblecito escondido en las montañas de Asturias, La Salgar.
La Salgar se encuentra situado a más o menos una hora y media desde Gijón, algo menos desde Oviedo.
El principal núcleo de población de la zona es Arriondas. Desde allí, una carretera angosta nos llevará por unas vistas impresionantes del valle, no obstante esta carretera de noche no es apta para todos los estómagos.
Desgraciadamente conduciendo no se puede hacer fotografías por lo que no os podré enseñar las fantásticas vistas.
Tras este fantástico viaje (sólo por este viaje merece la pena ir al restaurante) llegamos a Casa Marcial.
En la puerta la maître nos espera encendiendo unas velas, lo que da un ambiente encantador al restaurante.
Una vez dentro vemos a Nacho Manzano sentado en la barra (quizás llegamos demasiado pronto) y nos llevan a una de las mesas del salón de la planta baja.
Este salón tenía un ambiente muy acogedor, con una chimenea y una luz led iluminando cada mesa de manera íntima.
Nos traen la carta, bastante reducida en cuanto a platos, no obstante, con tres fantásticos menús: uno tradicional de 44Euros uno degustación de 65 y uno gastronómico de 89.
Nuestras ganas y nuestro bolsillo hacen que pidamos el tradicional
La Salgar se encuentra situado a más o menos una hora y media desde Gijón, algo menos desde Oviedo.
El principal núcleo de población de la zona es Arriondas. Desde allí, una carretera angosta nos llevará por unas vistas impresionantes del valle, no obstante esta carretera de noche no es apta para todos los estómagos.
Desgraciadamente conduciendo no se puede hacer fotografías por lo que no os podré enseñar las fantásticas vistas.
Tras este fantástico viaje (sólo por este viaje merece la pena ir al restaurante) llegamos a Casa Marcial.
En la puerta la maître nos espera encendiendo unas velas, lo que da un ambiente encantador al restaurante.
Una vez dentro vemos a Nacho Manzano sentado en la barra (quizás llegamos demasiado pronto) y nos llevan a una de las mesas del salón de la planta baja.
Este salón tenía un ambiente muy acogedor, con una chimenea y una luz led iluminando cada mesa de manera íntima.
Nos traen la carta, bastante reducida en cuanto a platos, no obstante, con tres fantásticos menús: uno tradicional de 44Euros uno degustación de 65 y uno gastronómico de 89.
Nuestras ganas y nuestro bolsillo hacen que pidamos el tradicional
Los aperitivos
Eran tres para cada uno, muy bien elaborados, para mi lo mejor de la comida.
- Morcilla cristalizada: Exquisito trozo de morcilla dulce, con azúcar alrededor de ella.
- Bizcocho de anchoas: He de reconocer que estaba bastante bien elaborado, pero a mi las anchoas me parecieron demasiado saladas.
- Tostadita con mantequilla de cítricos: La mantequilla tenía un sabor muy intenso entre limón y naranja, pero a la vez no dejaba en la boca un sabor fuerte. Fantástica.
Torta de maiz con morcilla y huevo
Esta torta me pareció que estaba buena, pero tampoco era gran cosa. La textura no resultaba muy agradecida, excepto la torta que estaba muy crujiente. Como otro plato que comentaré me pareció que estaba bastante salada. Aunque he de admitir que cuando estaba llegando al final el sabor me "enganchó" un poco. Puntuación: 5
Croquetas de jamón
Unas croquetas fantásticas con una bechamel muy fina. Creo que las mejores que he probado nunca han sido estas y las de un restaurante de carretera llamado "La Cueva" en Alar del Rey.
Me han encantado, pero el sabor era muy parecido (por no decir idéntico) a las de La Cueva y éstas valen a 6 Euros la ración. La presentación era excelente. Puntuación: 8
Fabada asturiana
La verdad es que no tenía mucha ilusión en comer este plato, ya que, mis pensamientos (erróneos) eran que todas las fabadas sabían igual, me equivocaba. Lo que tenía ante mi era una obra maestra de la cocina. Todos los componentes del plato mezclaban su sabor para dar algo único, un sabor magistral, desde la primera a la última cucharada. Puntuación: 9
Este plato me llenó tanto que desgraciadamente, los siguientes no los pude disfrutar igual.
Arroz de pitau
Este arroz, tras leer otras críticas, pensé que iba a ser lo mejor del menú. Otra vez me equivoqué.
Tal vez era porque llevaba las expectativas demasiado altas pero para mi, este plato, era un arroz bastante seco, con dos trozos de pollo que sólo eran huesos y además, y esto fue lo peor, muy salado.
Esta fue la gran decepción del menú. Puntuación: 3
Los postres:
Blody Mary
Este postre estaba compuesto por una gelatina de una bebida alcohólica (no recuerdo cuál), un mouse de cava y una crema de cítricos.
Este plato me encantó, ya que eran sabores diferentes y muy agradables. Quizás lo peor fue la gelatina que era la bebida tal cuál hecha gelatina.
Diferente y agradable. Puntuación: 8
Arroz con leche
Un plato sencillo, con una capa de azúcar quemado encima. Un postre tradicional que estaba preparado de una manera sublime.
Sencillo y eficaz. Puntuación: 9
Petit fours
Eran tres y dos de ellos me gustaron mucho.
- Una especie de "sugus" de naranja cubierto de azúcar. Energizante y sorprendente.
- Una chocolatina con forma de mazorca de maíz en la que dentro hay chocolate y (creo) que kikos. Encantador y diferente.
- Un bombón relleno de licor: muy fuerte y deja mal sabor. No me gustó nada.
- El pan: nos dieron a escoger entre 3 tipos de pan: chapata, de nueces y pasas y de aceite.
- El agua: este fue para mi un detalle que me dejó un sabor agrio. Decidimos que sólo beberemos agua y nos lo traen en botellas de Ikea por supuesto no nos lo abren delante de nosotros, por lo que pensamos que será agua de fuente. Al traernos la factura nos encontramos que nos han cobrado 3,5 Euros por cada botella de agua.
- El servicio: excelente y muy atento servicio.
Un restaurante que me ha gustado bastante y volveré a probar su menú gastronómico.
Aunque creo que hay mejores sitios donde comer y que tienen una estrella.
El precio me pareció algo excesivo a 57 Euros por persona y sin vino.
Puntuación: 7